Kaká empieza a ser un problema para el Real Madrid. José Mourinho no lo quiere porque su rendimiento no es el deseado, el club ya reconoce, aunque no públicamente, que su fichaje ha sido un fracaso (costó 65 millones de euros) y no hay ninguna oferta por él. Recuperar al menos parte de la inversión ya no es el objetivo, el único objetivo es sacárselo de encima cuanto antes e intentar vender su marcha como una buena operación para el club y para el jugador.
Si hace unos días era el propio José Mourinho quien ofrecía al brasileño al Chelsea, al que entrenó el técnico madridista, el pasado jueves por la noche era Florentino Pérez quien volvía a intentar colocar a Kaká al Milan, sólo a cambio de que le paguen la ficha.
El presidente del Real Madrid cenó la noche del jueves en Pekín, con el Administrador Delegado del AC Milan, Adriano Galliani, con quien mantiene una buena amistad, y le dijo sin rodeos: "Adriano, ¿te lo llevas?".
